Dentro del encuentro con egresados en el vigésimo aniversario del Colegio de Psicología

Por Eduardo Reséndiz

Dentro del encuentro con egresados en el vigésimo aniversario del Colegio de Psicología

Veinte años no caben fácilmente en dos días pero, al tratarse de la conmemoración por el vigésimo aniversario del Colegio de Psicología dentro de la Universidad del Claustro de Sor Juana, se puede hacer una excepción temporal, y así el decurso de los días encuentra la dilatación precisa para albergar un alegre carnaval. Con el lema para abrir el recuento sobre estos primeros veinte años: “Es momento de crear comunidad con otras generaciones”, los días 17 y 18 de noviembre dispusieron un plan de actividades para expandir las labores concéntricas entre académicos, profesores, estudiantes y egresados que comparten experiencias a través del Colegio de Psicología. Estos dos días festejaron con actividades lúdicas, conferencias en temas referentes, mesas de diálogo con profesores fundadores y egresados, conciertos por parte de bandas invitadas, firma de convenios con Centros de Integración Juvenil, obras dramáticas y “El carnaval de la locura” donde un pastel de veinte velas encandiló las raíces y los preceptos que fundaron el Colegio de Psicología.
¿Por qué un encuentro intergeneracional para celebrar el vigésimo aniversario? La respuesta está en las diversas experiencias, que tanto egresados y estudiantes comparten; este intercambio conforma el diálogo que a través de veinte años el Colegio de Psicología ha revitalizado con sus diversas y entrañables generaciones. “Los psicólogos egresados de nuestra casa de estudios se distinguen por su formación creativa, reflexiva, crítica y propositiva, y por ser capaces de aplicar de manera pertinente las sólidas bases de conocimientos y habilidades adquiridas siempre dentro de un respeto pleno a la ética profesional.” Se conformaron dos mesas dentro del Auditorio Divino Narciso, donde los egresados dialogaron sobre su trayectoria profesional. Estas “Mesas con egresados invitados” fueron propuestas desde los ámbitos clínico-pedagógico, y desde los ámbitos organizacionales, capacitación y recursos humanos.
Sin decálogos, sin falsa grandilocuencia y sin los restrictivos aparatos que a veces el discurso justifica sólo por su rigidez; los egresados que se presentaron en la primera mesa discurrieron sobre su estancia como estudiantes predecesores. Esta primera mesa dedicada a los ámbitos clínico-pedagógico, se conformó por los siguientes egresados: Javier Torres, su ámbito laboral está ligado al desarrollo de la cultura organizacional, (egresó en el año 2004); Adrián López, sus principales labores se conforman en la investigación cualitativa aplicada al mercado y consumo (egresó en el año 2005); María Islas, ha impartido talleres para desarrollar aptitudes en niños, ha trabajado en centros de integración juvenil y desde hace un año fundó su propio Centro de psicología transpersonal (egresó en el año 2009); Alma Espinoza, trabaja en su propio consultorio que se especializa en meditación psicoanalítica (egresó en el año 2012); César Monroy Fonseca, socio de la empresa Neuropolítica; así mismo, coordina dos laboratorios cuyos rubros de investigación se centran la socio-política y la neurociencia traslacional (egresó en el año 2003); Blanca Sánchez, comparte la pedagogía junto la labor clínica con mujeres que ha sufrido o sufren violencia (egresó en el año 2010), y Vanesa Márquez, en su consultorio revisa los diversos padecimientos de niños y jóvenes desde un enfoque psicoanalítico, e imparte clases de yoga (egresó en el año 2008). La mesa fue moderada por Antonio Peña, profesor e investigador del Colegio de Psicología, y le acompañó Luz Elvira Maya Lugo, estudiante recién egresada.
La propuesta de este diálogo sostuvo una conversación dinámica y el recuento de cada egresado fue una valiosa intervención. En su momento, María Islas recordó los cuadros álgidos que le acompañaron: “Para mí, la experiencia era habitar el Claustro, el Centro y sus espacios. Era una travesía venir al Centro y encontrarme en estas paredes con mi compañeros, saber que afuera había toda una ciudad esperando para lo que teníamos que llevar algún día, era, también, una relación con lo inmediato”. Entre las remembranzas constantes, los egresados se refirieron al ambiente entrañable que los acompañó en su formación y a la necesidad de tener una actitud proactiva; las narrativas impresas en los cafés, billares y cantinas fueron también parte de la experiencia al haber estudiado en el Claustro. Así mismo, el cambio de su propia perspectiva y la transformación de cada egresado al cursar la licenciatura; fueron temas notables al hablar sobre el proceso de adoptar un pensamiento crítico. Cada uno recordó su estancia de manera aislada, pero todos concluyen que el recinto les ha brindado posibilidades infranqueables cuando se trata de su formación, tanto profesional y personal, en su estancia dentro del Claustro. Esto se nota, por ejemplo, en la siguiente participación de Javier Torres al compartirnos su modelo de trabajo frente a un mundo laboral complejo:
“Creo que la Psicología tiene un mundo de posibilidades; creo que en la actualidad estamos viviendo una crisis de identidad mundial en la que hay una desintegración de la sociedad y se va perdiendo el sentido de comunidad. Yo apuesto al trabajo social más allá de la psicología, no un trabajo individual sino grupal [...]. Estamos en una época donde el trabajo debe ser multidisciplinario, en este momento tenemos que volver a integrar todas las áreas”.
La misma conclusión, proveniente de un análisis crítico a los fenómenos sociales, se enlaza en las cuestiones que estos psicólogos invitados prevén al analizar un deterioro social. Para poder canalizar un escenario en zozobra; nuestros egresados notan la respuesta en el trabajo social que ellos realizan. Con su participación, Vanessa Márquez cerró la mesa de diálogo, compartiendo un discurso inclusivo y común para los nuevos trayectos en la psicología:
“Ahora es cuando más necesitamos el trabajo del psicólogo, la situación que estamos viviendo, a veces es tanta que nos desborda de la realidad. Y sí creo que es cuando más hay que estar alertas y explorar los paradigmas ya establecidos por la teoría. La vida de la psicología es más allá de la psicología: está en el trabajo por realizar y en la investigación; sin prejuicios, sin dejar de acercarse a otras disciplinas; buscamos otro objetivo más profundo en nuestra sociedad.”

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